El Osito Dormilón

En un bosque muy lejano, donde los árboles bailaban con el viento y los pajaritos cantaban dulces melodías, vivía un pequeño osito llamado Bruno. A Bruno le encantaba dormir, tanto de día como de noche. Sus amigos del bosque jugaban y corrían, pero él siempre encontraba un rincón cómodo para descansar.

Una mañana, la ardilla Lili saltó junto a él y dijo:
—¡Bruno, despierta! ¡Vamos a jugar a la rueda-ronda! Pero Bruno solo bostezó y dijo:
—Solo cinco minutos más... zzz...

Los días pasaban y cada vez que sus amigos lo llamaban, Bruno prefería seguir durmiendo. Hasta que una noche, el búho Sabio lo visitó y le dijo:
—Bruno, dormir es bueno, pero también es importante jugar y disfrutar con los amigos.

Bruno abrió los ojos y pensó: "Tal vez el búho tiene razón... mañana intentaré jugar más".
A la mañana siguiente, cuando el sol iluminó el bosque, sus amigos lo invitaron a correr y saltar. Esta vez, Bruno no se quedó dormido. Jugó, rió y se divirtió mucho.
Esa noche, Bruno durmió como nunca antes. No porque estuviera cansado, sino porque había tenido el mejor día de su vida.

FIN
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